Diez herramientas de productividad infravaloradas para programadores

Herramientas poco conocidas que reducen el trabajo repetitivo, ordenan lo que sabes y facilitan la concentración.

Programar suele significar llevar una docena de cosas a la vez, desde corregir fallos hasta diseñar funcionalidades nuevas. Todos tenemos el equipo habitual: VS Code, Git, quizá Jira o Trello. Esta lista va de las otras, las que no aparecen en cada recopilación pero quitan fricción del día de trabajo.

1. Raycast

Es razonable preguntar para qué quieres otro lanzador si macOS ya trae Spotlight. Raycast es un lanzador rápido, pensado para el teclado, y llega bastante más lejos.

Desde una sola barra de búsqueda puedes crear fragmentos de texto, convertir divisas, controlar Spotify y gestionar el historial del portapapeles. Puedes escribir tus propias extensiones para automatizar lo repetitivo de tu flujo, como el push diario a Git o llamar a un endpoint concreto con unas pocas teclas. También se conecta con Notion, Jira, Linear y GitHub, así que gestionas tareas, abres incidencias y buscas documentos sin abrir el navegador.

Ahorra ese tipo de segundos que en un mes se convierten en horas.

2. Typora

Un editor de markdown no suena a gran cosa hasta que usas este. Si escribes documentación, artículos o notas largas, Typora te da un sitio tranquilo para hacerlo.

No hay paneles divididos: escribes markdown y se va formateando mientras tecleas. El modo de concentración oculta todo salvo el párrafo en el que estás. La exportación cubre PDF, Word, HTML y otros formatos.

Es de esas herramientas que dan ganas de escribir más.

3. Warp

Una terminal no parece algo infravalorado, pero Warp parte de otras premisas. Usa IA y un enfoque colaborativo para hacer más eficiente la línea de comandos.

Si no recuerdas un comando de git poco frecuente, te sugiere uno según tu contexto. Cada comando y su salida se agrupan en un bloque visual, lo que hace mucho más cómodo revisar una sesión hacia atrás. Además puedes compartir comandos y flujos con tu equipo desde la propia terminal.

4. Obsidian

Casi todos hemos probado una docena de aplicaciones de notas. La diferencia de Obsidian es que está hecha para conectar notas, no para archivarlas.

Todo son archivos markdown locales, así que el control de tus datos es tuyo. Los enlaces funcionan en ambas direcciones, de modo que ves qué notas apuntan a la que estás leyendo, y la vista de grafo muestra esas conexiones.

Para quien aprende continuamente, esa estructura aguanta mucho mejor con los años que un árbol de carpetas.

5. Rectangle

Sencilla y eficaz. Rectangle es un gestor de ventanas gratuito y de código abierto para macOS que coloca ventanas en distintas disposiciones con atajos de teclado o arrastrando: mitades, cuartos, tamaños propios y varias pantallas.

Se acabó redimensionar y arrastrar a mano. Un cambio pequeño con un efecto perceptible.

6. Cron

Sí, una aplicación de calendario. Cron está pensada para quien usa el calendario como herramienta de trabajo y no como registro.

La interfaz es limpia y prioriza el teclado, así que creas eventos y saltas entre fechas sin tocar el ratón. Trae bloques de tiempo integrados, lo que hace práctico reservar tiempo de concentración en vez de esperar a que aparezca.

Ayuda a cumplir un horario, no solo a anotarlo.

7. Excalidraw

A veces quieres esbozar una idea, un flujo o la arquitectura de un sistema sin abrir una herramienta de diagramas seria. Excalidraw es una pizarra virtual donde todo parece dibujado a mano.

Ese aspecto tosco es intencionado: encaja con las ideas tempranas, donde un diagrama pulido daría a entender más certeza de la que tienes. Los tableros se comparten para trabajar en tiempo real, se incrustan en Notion u Obsidian y se exportan como SVG o PNG.

8. Session

Todo el mundo conoce la técnica Pomodoro: veinticinco minutos de trabajo, cinco de descanso. Sencillo en teoría y fácil de olvidar en la práctica. Session es una aplicación mínima que ayuda a cumplirlo.

El temporizador es limpio y discreto, te avisa para descansar y empezar sesiones nuevas, y registra cuánto trabajo concentrado estás sacando.

9. fzf

Esta es más técnica, pero fzf cambia cómo se siente la terminal. Es un buscador difuso de propósito general para la línea de comandos: archivos, historial, procesos, commits de Git.

Encuentras casi cualquier cosa en unas pocas teclas, y se integra con cd, grep, history y git. Es muy configurable, así que acaba adaptándose a tus costumbres.

En proyectos grandes ahorra una cantidad de tiempo sorprendente.

10. Toucan

Esta no es una herramienta de programación en el sentido habitual. Toucan es una extensión de navegador que sustituye discretamente algunas palabras de las páginas que ya visitas por sus equivalentes en el idioma que estás aprendiendo.

Adquieres vocabulario en contexto sin reservar tiempo de estudio. Además rompe el día con algo que no es código, y alejarte de un problema con una tarea de otro tipo suele ser justo lo que te permite volver a él con la cabeza despejada.

La relación con el trabajo de desarrollo es menos rara de lo que parece: los programadores viajan, trabajan en equipos internacionales y leen documentación escrita en cualquier parte del mundo.

Para terminar

Ninguna de estas aparece en todas las listas de mejores aplicaciones de productividad, y cada una elimina una fricción concreta. La productividad no va tanto de trabajar más; en buena medida va de quitar los pequeños obstáculos entre tú y el trabajo.

Artículos relacionados